Hace ya camino de un año me despiden de la peor manera, sin razón, simplemente porque el ser empresario debe de dar unos poderes sobrenaturales ajenos a cualquier ser humano de a pie, o mejor dicho, obrerito de a pie, no encuentro trabajo, los trabajos que me ofrecen son penosos, los acepto y encima me toman el pelo.
No contentos con todo esto cobro una mierda de paro y como guinda del pastel me toca acoquinar como una campeona en la declaración de la renta, PORQUE HACIENDA SOMOS TODOS.
SI SEÑOR.
Rabia elevada al cuadrado es poco, si yo llego a saber todo esto, juro, que le hubiera sacado a mi jefe hasta la última gotita de sangre, ¡POR ESTAS!
Tonta, tonta, tonta, tonta, tonta, tonta, tonta...
KOMA, MI JEFE.
No hay comentarios:
Publicar un comentario