tengo los ojos que son
dos puñalás en un cartón...
Corro sin tregua y me escucho revuelta,
si no paro es por los palos que me han vuelto majareta,
sé baston en mi camino y faro que nunca encuentro...
Quiero limpiarme en las puñetas
los chorros de alguna trola.
Si un tropezón me desborda
me agazapo en los corrales
del trajín de la memoria.
Siento el calor a veces,
los chorros de alguna trola.
Si un tropezón me desborda
me agazapo en los corrales
del trajín de la memoria.
Siento el calor a veces,
reposo de la inquietud,
quisiera quedarme en el libre albedrío del oleaje cuando susurra catombes.La existencia nunca se despeina
que va en este sin camino enamorado,
que extraña la mirada de quién busca, que rica tu saliva en la llegada...
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